La tumba del pensamiento


Es mejor callar y morir,

Sepultar para que no vuelvan más aquellos pensamientos,

Pensamientos que ansío arrancar,

Para que llegue el alivio que espero hallar en el silencio de mi muerte.

Pero el nudo crece y crece,

Y mi garganta duele.

Sigo cavando, sigo sepultando…

¿Será que un día resucitaré?

¿O acaso, incluso después de morir, mis pensamientos deambularán en mi tumba?

Como un sonido tenue, cargado de angustia y dolor,

Clamando ser calmados.

Mis manos débiles entonces buscarán escapar de mi autosepultura,

Buscarán luz que ya no habrá,

Porque mi alma apagada ya estará,

Presa de los pensamientos que siempre quise callar.

Autor: María José Jiménez

Categorías: Poema

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